La carretera

Uno de mis favoritos de la infancia, tendría unos 7-8 años, lo he tratado de pintar varias veces y nunca me convence el resultado a pesar de ser tan sencillo en elementos.
En el sueño sabía que iba de viaje con mis tíos y primos, me sentía segura, relajada, protegida y muy gusto, por la ventana contemplaba el mar que estaba en ambos lados de la carretera, estaba anocheciendo y los colores eran: azules y violetas en el cielo, azules y verdes en el mar, había delfines que brincaban de un lado a otro y la luz de la luna iluminaba sus lomos mojados.
Cada que me ha tocado viajar en carretera de noche tengo un déjà vu.

El tigre

Han pasado varios años de este sueño, que recuerdo pocos detalles. Estaba en el segundo piso de mi casa con mi mamá, en la última parte del sueño volteaba hacia la ventana que da hacia el norte, la vista no era de casas como es en la realidad, había una enorme pradera verde, había varios detalles surreales pero lo único que recuerdo es que a lo lejos había dos helicópteros encontrados y desde ellos de alguna manera pendía una estrella de 4 picos amarilla luminosa, en una fracción de segundo un tigre se lanzaba hacía la ventana, en ese momento desperté.

En la portada de uno de los libros de Dalí que tengo, aparece una pintura de un sueño que tuvo Gala de dos tigres brincando similar, aunque no estoy segura si compré el libros antes o después de mi sueño.


Lilian.

El Bosque.

Sueños.

La atmósfera tenía un color amarillo, como el que deja la lluvia a veces por las tardes, el aire fresco y el olor a petricor.
El perderme en los videos de la construcción de los paísajes de montañas de Bob Ross, me dejaba bastante información visual, en la humedad del otoño, subía a jugar a la azotea, la vasta hiedra creciente del solar abandonado de a lado, el cielo nublado y el olor a tierra mojada me transportaba a un ambiente rodeado de montañas, ríos, cabañas, silencio y naturaleza.
(Algo muy lejos de representar Reynosa)

La serpiente medusa.

Caminaba de noche por la colonia Aztlán, en un contexto de llegar a la fiesta de los amigos de un ex novio, al llegar entraba a la casa en busca del baño, los papás de el anfitrión de la fiesta estaban sentados en la sala audicionando a unos malabaristas en plan circense, me indicaban en donde estaba el baño, al lavarme las manos aparecía entre mis manos una serpiente rosa con muchas serpientes del otro extremo, me mordían, era imposible que no me mordiera la mayor o una de las mas chiquitas, en mi desesperación la lanzaba al escusado y descargaba el tanque de agua, desperté.

“El arte del pensamiento creativo.”

“The art of the creative thinking”
Rod Judkins

La primera vez que me topé con ese libro fue en una librería en la ciudad de Mexico hace años, pero no lo compré hasta el año pasado en medio de una crisis y bloqueo creativo, y sí, me cambió la perspectiva entre mi relación con la creatividad.

El libro es una recopilación de casos de mentes creativas famosas y exitosas: artistas, empresarios, emprendedores, inventores, genios, figuras como David Bowie, Kate Winslet, Picasso, Nikola Tesla, etc., menciona algunos de sus obstáculos, inspiración, diferentes formas de resolver problemas. Además de ayudarnos a comprender el significado de creatividad, sus ejemplos te exhortan a intentarlo, equivocarte, experimentar, fracasar y aun así todo estará bien, no será el fin del mundo y nunca es tarde para intentarlo.

Con mas de 90 capítulos de 4 a 5 páginas con lecciones como por ejemplo algunas que recuerdo: ser un principiante por siempre alentando a tener la mente abierta, ser tu mejor versión en vez de imitar a alguien, generar: ser proactivo en vez de esperar a que las cosas sucedan, compromiso a mejorarte a ti mismo continuamente, ser positivo ante lo negativo, no dejar de experimentar, lo que pareciera un error nos puede enseñar algo nuevo, para ser innovador hay que tomar en cuenta lo que pareciera no ser relevante para los demás, poner atención en las opiniones de los demás podría distraernos, así que hay que enfocarnos en lo que nos inspira, tener competencia es bueno, nos empuja a los limites de nuestras habilidades, entre otras lecciones.

En lo personal siento que es un libro que guarda mucha inspiración, una guía, a veces solo nos falta un empujoncito para atrevernos a hacer las cosas y perderle miedo al fracaso.
El libro electronico para kindle cuesta $4.25 dlls
Les dejo el link:
https://www.amazon.com/Art-Creative-Thinking-Rod-Judkins/dp/1444794485/ref=sr_1_2?crid=O9IEO3KEVWU5&keywords=the+art+of+creative+thinking&qid=1552597856&s=gateway&sprefix=the+art+of+cre%2Caps%2C200&sr=8-2


La Piñata.

En mi infancia con frecuencia se borraba la línea entre la fantasía del sueño o la imaginación y la realidad.

En una ocasión mi madre nos llevó a una “piñata”, como se le conocen o conocían aquí a las fiestas infantiles de cumpleaños.
Al menos cuando yo era niña era muy común que la fiesta fuera en el patio trasero de la casa y para ayudar a localizar mas pronto la fiesta a los que no sabían exactamente bien donde era, se ponían globos en las rejas, no se por que, pero me encantaba ese detalle, se me quedó super marcado en la memoria.

En la vida real si fuimos a esa fiesta, pero no se en que momento la segunda parte del día la confeccioné con el sueño de esa noche, al salir de la fiesta el cielo estaba marcado por el día y la oscuridad de la noche, sin crepúsculo, sin degradación de la luz, como si fuera un cambio drástico entre la noche y el día.


2 Gardiner Place.

Hoy, al igual que hace un año vuelve a nevar en Dublín, algo fuera de lo común en ese país.
Un día como hoy del 2018 era uno de mis últimos días en la ciudad, mi último fin de semana antes de comenzar mis viajes y volver a México, habían cancelado las clases en la escuela, mis últimos tres días en Grafton School, mi contrato en el trabajo había terminado la semana anterior, tenía que terminar unas comisiones de pintura para entregarlas a antes de irme, tenía que recoger mis cosas para dejar el cuarto listo para la siguiente ocupante, mis roomies estaban aburridas y les dí una clase express de acuarela.

Tenía sentimientos encontrados, moría de ganas de iniciar mis viajes en solitario a países desconocidos por mi, moría por regresar a casa y moría por quedarme más tiempo en Dublín, pero las decisiones ya estaban tomadas y el plan hecho.

Espero que algún día el destino me lleve de regreso a esa ciudad que de sentirte no pertenecer al principio, se queda dentro de tí aunque te vayas.


Detrás de esa ventana aprendí muchas cosas, compartí mis días con chicas increíbles, que no hubiera podido pedir mejores compañeras de piso, la hermandad, el respeto, la solidaridad.
Aprendí a no acumular tanto, por que la vida se hace pesada.
Hicimos de esas paredes un dulce hogar, entre nosotras 4 lejos de nuestras familias.

En esa nevada de marzo me sentaba a admirar por la ventana como los colores se habían tornado mas grisáceos de lo normal, azules y tonos fríos.
Me enamoré tanto de mi vista desde el edificio donde vivía, que decidí pintarla en el cuadro mas grande que tengo para ponerla en la pared de mi cuarto en México.

2 Gardiner place, Dublín.

2 Gardiner Place, Dublín.