Tlaxcala, Tlaxcala y Zacatlán, Puebla.

El tiempo se me está pasando super rápido, y solo tengo un par de fines de semana para salir a conocer los alrededores, el conductor de Uber de anoche me recomendó mucho Zacatlán, así que decidí lanzarme hoy, y como Tlaxcala queda de paso y quería tacharlo de mi lista de estados, pedí un Uber a la central, de ahí salen los autobuses “Verdes” por solo $26 pesos llegué a Tlaxcala en 40 minutos, llegué a la terminal y de ahí me fuí caminando hasta el centro histórico, está super chiquito, así que me lo aventé caminando.


Lo cansado fue llegar a la catedral por que esta como en una tipo loma, de ahi bajé y llegué a un mercado de artesanías en donde encontré una pulquería bastante pintoresca, el pulque super bueno por cierto 😆👌

Pulquería “La tia Yola”


De ahí mi plan era irme a Zacatlán, pero no hay autobuses directos desde Tlaxcala, así que tomé una tipo van urbana, por $ 18 pesos en 25 minutos me dejó en una terminal en un pueblo llamado Apizaco, donde tomé un autobus por $68 pesos y en 1 hora ya estaba en Zacatlán, hermosísimo el camino de la carretera, cerros verdes, áreas boscosas, verdes saturados en términos de edición fotográfica😆 

Llegue a las 5 P.M. Y el último autobús a Puebla sale a las 8:00 P.M 😔 así que tomé un taxi a la cascada mas cercana, y estaba tan cerca que pude irme a pie 😒, pero al taxista le salió el talento de fotógrafo 😦 y hasta salí con sesión padrísima!

Cascadas de San Pedro

Por cierto, a unos cuantos pasos hay unas cabañas (no recuerdo el nombre 😔) en sí, hay muchas cabañas en los alrededores y los paisajes valen la pena.

De ahí el fototaxista me dejó en el centro historico, del cual quedé encantada, enamorada, hechizada, es que no sé, he ido a varios pueblos mágicos, pero este tiene algo especial, no es el típico pueblo mágico mexicano, es como estar en un cuento, como viajar en el tiempo un pueblo con un toque europeo diferente, entre la sierra boscosa y neblina, con puestecitos por las calles de delicioso pan de queso, vinos, tisanas, mermeladas etc, de moras, zarzamoras, arandanos, sidras y refrescos artesanales de manzana.

Me encanta conocer lugares nuevos, pero casi nunca me gusta repetir, por mas populares, famosos, o bonitos que puedan estar, pero sin duda Zacatlán es para volver en lo personal, volver y dormir ahí, hubo clic, conexión, amé el clima templado, la vista de la barranca, los paisajes, los colores, la vibra especial👌


Del centro tomé una combi por $6 pesos a la central, y de ahí por $160 pesos (100 pesos con mi credencial de maestra😝) llegué en 2 horas y media a Puebla, cansadísima, pero con las expectativas superadas, y aunque todo el día anduve sola, nunca me sentí así, a pesar de no conocer a nadie, y de que todos los lugares eran nuevos para mi, no saber como llegar a ninguna parte, preguntar con un saludo y una sonrisa me ayudó mucho, la gente super amable, con la mejor actitud de ayudarme, dandome consejos, por que prácticamente anduve a ciegas, pero nunca tuve miedo, ni sentí pena de preguntar algo, o de pedir una foto, todo está en como pedimos las cosas, y esta situación de viajar por mi cuenta me gusta, por que me saca de mi zona de confort, quita los prejucios, los miedos, las inseguridades, siento mas confianza en mi misma, dentro de lo que cabe me hace confiar mas en la gente, hoy platiqué con varias personas locales y me di cuenta que es necesario hacerlo para conocer mas de un lugar y aprender lo que no encuentras en internet, y me di cuenta que a ellos también les da curiosidad de saber de donde vienes, que opinas del lugar, como es de donde vienes, etc. y eso está padre, es un mega plus al viaje.

Lilian Salas.

Oaxaca es mas que un queso.

Uno de mis propósitos en la vida, es conocer lo mas que pueda, lo bonito de cada estado de México, mínimo un estado por año, el año pasado me propuse conocer Oaxaca con una prima y una de mis mejores amigas, y simplemente superó nuestras expectativas.


Estoy impresionada con la belleza y la vibra de ese lugar, en una semana no alcanzamos a conocer todo por mas que saturamos los días de actividades, Oaxaca es agaves, cactus gigantes, jacarandas decorando las calles y los paisajes, el centro histórico es enorme y quieres comprar todo por que las artesanías son bellísimas, montañas azules, playas con atardeceres naranja, el mar golpeando las rocas, comida riquísima, cultura, historia, mezcal, mole, quesos, café, tlayudas, sal de gusano, museos, galerías de arte, iglesias impresionantes, tapetes de lana hermosos, chocolate, barro negro, alebrijes, y la lista sigue…

De igual manera un viaje low cost, compré los vuelos desde enero, para semana santa, volando desde Monterrey a Oaxaca capital, mi plan era conocer la playa de Mazunte así que me puse a investigar y preguntar a amistades que ya habían ido, sobre como llegar, y recomendaciones.

A donde veas es un paisaje perfecto para fotografiar.

Para comenzar aterrizamos en la capital de Oaxaca y desde que bajamos del avión el paisaje rodeado de montañas ya era increíble, llegamos al centro histórico hermoso y enorme donde localizamos una tipo terminal de Vans llamadas “lineas unidas” que nos llevarían por 170 pesos a un pueblo llamado Pochutla, viajamos de noche por que son 6 horas 30 minutos aproximadamente, salimos a las 11:00, y la carretera esta llena de curvas, entonces es preferible tomar pastillas para dormir, o mareo, ir dormido, escuchar música, o todas las anteriores como lo hice yo, aunque supuestamente para junio de este año se estarán inaugurando las autopistas al Istmo de Tehuantepec y a la Costa, supuestamente se reducirá el tiempo de recorrido en 3 horas de la ciudad de Oaxaca a las Bahías de Huatulco y Puerto Escondido, al pasar de 6 horas 30 minutos a 3 horas 30 minutos.

Llegamos a Pochutla a eso de las 5:30 a.m., tomamos un taxi a la playa de Mazunte, fueron aproximadamente 30 minutos, llegamos al hostal que conseguimos en airbnb, (por 395 pesos la noche para 3 personas, el cuarto es muy sencillo, solo tiene un abanico, y hay muchos mosquitos) y como era super temprano, nos fuimos a la playa que nos quedaba a 3 minutos caminando, terminamos de ver el amanecer, Mazunte es un pueblo formado por gente local y hippies extranjeros, una de las principales atracciones son las tortugas marinas, a pesar de ser semana santa, estaba super tranquilo, raramente vimos turistas mexicanos, la mayoría eran extranjeros.
La vibra de ese pueblito es super relajante, es un lugar para descansar, muy silencioso, pero para nada aburrido, se siente una paz increíble, y el ambiente es muy tranquilo y natural.


Observamos el hermoso atardecer desde Punta Cometa, al día siguiente nos llevaron al mar abierto en una lancha a ver delfines, mantarayas, tortugas gigantes e hicimos snorkel, todo eso por 150 pesos por persona, con lancheros locales, 3 horas de recorrido, bellísima experiencia, solo estuvimos una noche, al dia siguiente preguntamos por recomendaciones a la encargada del hostal y nos mando a Zipolite, no dijo que en la calle principal pasaban unas camionetas que nos llevarían a nuestro destino por $5 pesos, y si, eran unas camionetas, pero tipo Pick Up, con una lona de techo, y la gente lo usa como transporte local, entre mochileros y gente local nos subimos, y nos bajamos 20 minutos después en Zipolite, otro pueblo invadido por hippies contemporáneos, y una playa nudista, nos llamó la atención ver mas gente mayor que joven, en la desnudez, en la seguridad, la confianza, sin prejuicios de andar tomando el sol sin alguna prenda, pero mas me encantó ver una pareja en especial.
Al regresar a Oaxaca capital, llegamos a nuestro hospedaje también lo encontramos en airbnb,  pagamos unos 350 pesos por noche entre las 3, la casa está super limpia, tiene WiFi, puedes usar la cocina, y la señora tiene un minisuper, así que todo lo que necesitas esta ahí, el autobus urbano pasa enfrente de la casa, pero no lo utilizamos pues a unas cuantas cuadras esta el centro histórico, en donde hay varias agencias de tours, tomamos uno por 180 pesos (sin entradas ni comidas incluidas) con visita a 4 lugares aproximadamente, visitamos el milenario y gigantesco árbol del Tule que en realidad es un Ahuehuete, las cascadas petrificadas de Hierve el agua (fenómeno que solo existe en México y en Turquía), a una fabrica de Mezcal en un pueblo cercano donde vimos todo el proceso que requiere, vimos como pintan a mano los fantasiosos alebrijes en Arrazola, la muestra de cómo hacen los tapetes de lana e hilados en los telares en Teotitlán del Valle, el mágico y bellísimo y mágico ex convento de Cuilapán.


  Al día siguiente nos fuimos a recorrer todo el centro histórico, el ex Convento de Santo Domingo, las plazas, los mercados, a comprar, café, chocolate, mole, etc,. el jardín etnobotánico, que es una muestra en vivo cientos de especies de plantas, todas ellas originarias de Oaxaca.


 Las plantas provienen de diferentes regiones del Estado, tanto de climas áridos como húmedos, de las zonas tropicales bajas y de las áreas montañosas templadas y frías. El Jardín representa así la gran diversidad de climas, formaciones geológicas y tipos de vegetación que caracterizan a Oaxaca. Fue propuesto en 1993 por iniciativa del Maestro Francisco Toledo y la asociación civil PRO-OAX (Patronato para la Defensa y Conservación del Patrimonio Cultural y Natural de Oaxaca, A.C.). (Según Wikipedia.)


 Me encantó NO ver las mismas tiendas y los mismos cafés de cadena internacional que hay en todos los lugares, me encanto ver comercio local, bonito, bien hecho y mexicano, me encantó caminar por las calles coloniales del centro, ver galerías de arte local, tiendas de diseño mexicano, restaurantes con comida típica, música en vivo en cada plaza, es una experiencia mexicana de calidad, lo poco que alcanceé a conocer lo recomiendo de corazón definitivamente regresaría, por lo pronto planearé mi próximo estado de la República Mexicana… ta ta ta tannnn.

 

Lilian Salas.